Make your own free website on Tripod.com

San Luis en la “boca del Hombre y el corazón del Pueblo”

 

 Por Ana Verónica Bailone

 

 

La tierra, el lugar de donde uno es, siempre ha sido un elemento primordial en la literatura del interior del país, especialmente de provincias tocadas por la mano de Dios en sus ríos, montañas y su gente, como San Luis.

 

            Por eso hoy quiero pintar mi provincia con palabras y el corazón. Este suelo hermoso donde mis abuelos llegaron para trabajar la tierra y formar su familia, viniendo de muy lejos, del otro lado del océano, desde  hace ya tantos años, poniendo su esfuerzo y arraigo definitivo en ella. Tierra que también eligieron mis padres para darme mi identidad, la de ser sanluiseña. Identidad que me da el sentido de pertenencia a este suelo, a este paisaje, a su gente, a sus costumbres, a sus aromas, sus colores y a su tonada... Tierra donde quiero realizar mi vida.

            Quiero contar mi provincia con mis propias palabras, pero a través de los ojos de personas que tomaron el oficio de ser la “boca del Hombre y corazón del Pueblo”. [1]

         San Luis escribió páginas gloriosas en la historia, que hacen exclamar al P. Cabrera, refiriéndose a ella como “Urbe heroica denodada e invicta”, título que elige el historiador sanluiseño Hugo Arnaldo Fourcade en su libro homenaje al 4º Centenario de la Fundación de SAN LUIS DE LOYOLA NUEVA MEDINA DEL RIOSECO.[2]

          Desde sus antiguos pobladores indígenas,  su fundación, su actuación en la gesta emancipadora, su paisaje virgen con fascinantes variedades, que contrastan el arroyo con el agreste sur, la montaña, el valle y la llanura, son fuente de inspiración constante para poetas e historiadores.

En “DIGO A JUANA KOSLAY”, poema donde Antonio Esteban Agüero habla de los primitivos habitantes de estas tierras, relata la historia de la india Michilingüe Juana, desposada con el soldado español Gómez Isleño refiriéndose  al hecho:

“... y fundó la progenie cuya sangre da a nuestra gente claridad morena... ”

“...porque tú fuiste la semilla nuestra y nos diste color americano...” [3]

 Cuando comenzó a engendrarse la semilla de la emancipación americana, hombres sanluiseños fuertes y valientes se reclutaban, dispuestos a todo por la causa de América libre.

“El General San Martín espera // que acudan los puntanos al llamado // de Libertad  que les envía América. //...Y San Luis obediente respondía...” [4]

           Sólo quedaron ancianos, mujeres y niños, custodiando la esperanza del reencuentro con los hombres que arriesgaban incondicionalmente su vida participando de las campañas libertadoras del General San Martín. Hoy el pueblo de San Luis, los recuerda en  permanente homenaje en el Monumento al Pueblo Puntano de la Independencia de Las Chacras.

San Luis siempre escuchó el llamado para servir a Dios y a la Patria.  Mi pueblo, es un pueblo muy creyente, que cada 3 de mayo, Día de  la Santa Cruz, se reúne para  dar gracias y pedir milagros a Nuestro Señor de Renca a quien:

...”Dicen que lo halló en el monte // un indio ciego al que luz le dio, // cruzaron llanos y sierras // pero el Conlara lo enamoró...

Divino Señor de Renca, // con ‘l aroma del chañar entre tunas y caldén, //

pa’ vos Señor el cerro formó un altar”.[5]

           Ese mismo día se conmemora el Día del Cristo de la Quebrada, de una historia similar. Dicen que un hachero, para algunos ciego, estando en plena actividad escucha un profundo quejido, al tener la certeza del lugar donde vienen los lamentos, siente la necesidad de abrir el tronco, y la savia del algarrobo salta a sus ojos recuperando su vista. Dentro del tronco, encuentra la imagen de Cristo.

“Si usted se para en lo alto y mira hacia el valle, donde se confunden en el horizonte el rosa con el celeste del cielo, sentirá que un silencio inmenso lo invade, pero... preste atención... y percibirá un rumor de rezos, voces, canciones, llantos y risas, sonidos que salen de la tierra misma y se transforman en murmullo agradable que crece junto al sonido del viento, dando respuesta a tantos miles de peregrinos que han pasado por el lugar”.[6]

La historia  continúa y San Luis sigue dando muestras de compromiso con ella...

“Pueyrredón en Tucumán, // representó a los puntanos // [...] Sarmiento fundó una escuela // en San Francisco del Monte, // Lafinur con su cerebro // abrió nuevos horizontes.

Pringles varón de Chancay, //  y Pedernera como él, // dibujaron en la historia // [...] // de mi terruño un laurel”.[7]

            Más allá de su gente, San Luis lleva en cada uno de sus paisajes la firma de Dios. Sólo basta con visitar el Trapiche, Merlo, Santa Rosa del Conlara entre otros tantos espectáculos de la naturaleza, para ver y conocer el significado de la palabra belleza. Para esto no se necesitan  vehículos ni dinero, esta tierra nos dio hombres y mujeres capaces de transmitir con sus palabras los paisajes y los sentimientos más bellos.

            Quién puede no desear estar en el Trapiche cuando Chocho Arancibia nos dice:

“Trapiche, lugar de ensueño // donde la naturaleza // se puso a ensayar paisajes // y arboledas que embelesan.// Laberintos caprichosos // de sombreados callejones // donde el río juega a la ronda // entre los sauces llorones. // [...] //Arriba como si el cerro // desangrara sus heridas // cruza airoso el río Grande // y se vuelca en La Florida”.[8]

El viajero que recorre el camino de la costa no puede menos que quedar admirado de la belleza de la zona que nos lleva hasta la Villa de Merlo, cruzando el corazón de cada pueblo. Su vegetación, su fauna, sus colores, son una postal viva que se describe en  la letra de “Caminito del Norte”... “Crucé por Carpintería, galopeé hasta Cortaderas, me quedé extasiado en los Papagayos con su encanto de palmeras. Si digo que Piedra Blanca parece un reino celeste, yo no sé con que lo compararía al bello Rincón del Este”.[9]

La mole azulada de los Comechingones al noreste. El Parque Nacional “Las Quijadas“ con sus profundos paredones rojizos que guardan misterios milenarios al noroeste, los pictoramas hallados en sus cuevas demuestran que el arte del hombre que las habitó hace ocho mil años, resiste al paso de los siglos, como también resisten los restos fósiles de animales legendarios, de peces y moluscos inmortalizados en las altas murallas de sus quebradas. Y desde el centro y hacia el sur de nuestra provincia, un paisaje diferente, infinitas llanuras, lagunas y médanos.

La eco-región pampeana ubicada en la zona central es el último y más importante remanente de pastizal pampeano original que queda en la Argentina y el mundo, son los “pastizales con isletas de chañar”, hábitat natural y único  del venado de las pampas, especie en extinción.

         Creo que en este lugar debería concretarse en forma urgente la creación de  una reserva provincial y un parque nacional, preservando a estos últimos venados que significan tanto para los puntanos. El venado de las pampas constituye su emblema ya que el escudo de la provincia muestra dos ejemplares de esta especie gravemente amenazada.

“El venado o ciervo de las pampas es un puntano que tiene derecho a seguir viviendo en estado salvaje en su provincia natal”.[10]

 En el centro este de San Luis, mi ciudad, mi hogar, Villa Mercedes, cuna de la Calle Angosta, “la de una vereda sola, que en los Álamos comienza y en el Molino termina” [11], inmortalizada por esta cueca de Alfonso y Zavala, sobre la ruta bioceánica del Mercosur, en términos de este mundo tan globalizado...

Y ahí estás Villa Mercedes // dando al país mercedinos // que en el trabajo se forjan // blasones y pergaminos // y suman a lo puntano // y añaden a lo argentino// los méritos del pionero // y un orgullo muy legítimo: // ¡ ese de ser sanluiseños... // pero, también mercedinos ¡...”[12]

               El paso del tiempo acortó su nombre solo a... SAN LUIS..., pero debemos recordar que “NUEVA MEDINA”, quiere decir “GRATITUD Y ESPERANZA”, certeza de un camino que debemos andar para no dejar de ser [13]. Esa pequeña joya de dos palabras que nos fueron dejando los años, tiene que seguir siendo un relicario de nuestra identidad...

 

En pocas palabras, “... QUIEN NO CONOZCA MI TIERRA, NO SABE LO QUE ES BELLEZA”. [14]

 

 

Ana Verónica Bailone

 

  verobailone@hotmail.com

 

 

Notas

 

 



[1] Agüero, Antonio Esteban: “Digo los oficios” de “Un hombre dice su pequeño país”, Editorial Universitaria San Luis, San Luis 1994.

[2] Fourcade, Hugo Arnaldo: “San Luis urbe heroica denodada e invicta”, Editorial Anello, San Luis 1994. Esta frase del Pbro. Pablo Cabrera pertenece a su libro “Los aborígenes del país de Cuyo”, editado en Córdoba en 1929.

[3] Agüero, Antonio Esteban: “Digo a Juana Koslay” op. cit.

[4] Agüero, Antonio Esteban: “Digo el llamado” op. cit.

[5] Quiroga, Antonio: “La leyenda del Señor de Renca”, poema musicalizado por Rafael Arancibia Laborda. Del libro “Caminito del Norte” de Oscar Valles y Ricardo Gutiérrez, ICCED, San Luis 1993, pág. 65.

[6] Bustos, Di Sisto, Paredes, Rodríguez Saá: “El Milagro más grande del mundo” de “El Árbol de los milagros”, ICCED, San Luis 1995.

[7] Arancibia Laborda, Rafael: “Gloriosa Tradición” de “Caminito del Norte” op. cit.

[8] Arancibia Laborda, Rafael: “Trapiche” de “Caminito del Norte” op. cit.

[9] Arancibia Laborda, Rafael: “Caminito del Norte” de “Caminito del Norte op. cit.

[10] Ley Provincial Nº 4778, inc. 7º de agosto de 1987, de creación de régimen especial de protección de la especie de fauna autóctona VENADO O CIERVO DE LAS PAMPAS.

[11] Alfonso, Alfredo y Zavala, José: “Calle Angosta”.

[12] Amieva, Juan Adolfo: “Romance de la Fundación” de “Centenario de la ciudad de Villa Mercedes”, Municipalidad de Villa Mercedes, Villa Mercedes 1956.

[13] Nuñez Urbano Joaquín art. Medina de Rioseco, “Diario de San Luis”, 30-09-67.

[14] Arancibia Laborda, Rafael: “Caminito del Norte” de “Caminito del Norte” op. cit.

 

 

 

 

Bibliografía

 

¨      Bustos, Di Sisto, Paredes, Rodríguez Saá: “El Árbol de los Milagros”, ICCED, San Luis 1995.

¨      Diario de la República: Suplemento “400 años”, 25 de agosto de 1994.

¨      Fourcade, Hugo Arnaldo: “San Luis urbe heroica denodada e invicta”, Editorial Anello, San Luis 1994.

¨      Fundación Vida Silvestre Argentina: “Programa Pastizal Pampeano”.

¨      Bailone, Matías: 'La Tierra mia', Edición del autor. 1994. San Luis. Argentina. ISBN 950-43-5711-3.

¨      Nuñez, Urbano Joaquín y Vacca, Duval: “Historia de San Luis”, Editorial Godeva, Mendoza 1967.

¨      Saá Victor: “San Luis en la gesta sanmartiniana”, Fondo Editorial Sanluiseño, San Luis 1991.